Carga
Sube el HTML del correo que vas a enviar. Completa el contexto del envío: asunto, preheader, vertical de negocio, producto, segmento y notas. Sin registro. Sin instalación.
Email Checker analiza cada correo antes del envío — contra una matriz de reglas construida para la operación de Banco Internacional. Sin inteligencia artificial. Sin interpretaciones. Sin depender de que alguien lo recuerde ese día.
A mayor volumen de envíos, mayor probabilidad de error. A mayor velocidad, menor margen para la revisión manual. Los errores que llegan a producción no son errores de incompetencia — son errores de ritmo. Y el ritmo no va a bajar.
Un texto estacional en pleno mes equivocado. Un placeholder sin reemplazar. Un preheader que muestra código en lugar de mensaje. Todos detectables. Todos evitables. Todos reales.
Cuando el error llega, la pregunta no es qué falló — es quién no lo vio. Esa presión, encima del ritmo, convierte cada envío en una fuente de riesgo que nadie quiere cargar.
Un equipo que opera con excelencia no debería ser derrotado por el tempo de trabajo. Debería estar protegido por sus sistemas.
Email Checker nació dentro de la célula de Mail Marketing & Automatización de LFi, operando directamente sobre la cuenta de Banco Internacional de Chile. No es una solución genérica adaptada a un caso particular — es una respuesta diseñada desde adentro del problema.
Sabemos lo que es gestionar una cuenta bancaria a este ritmo. Por eso el sistema no confía en la memoria de nadie. Confía en reglas.
Desarrollado sobre la operación de Banco Internacional de Chile.
Sube el HTML del correo que vas a enviar. Completa el contexto del envío: asunto, preheader, vertical de negocio, producto, segmento y notas. Sin registro. Sin instalación.
El sistema analiza el código y los metadatos contra la matriz de reglas. Cada hallazgo recibe una categoría de severidad — error, advertencia o informativo — con una descripción accionable.
Con el informe en mano, procede al envío o la programación en Salesforce. Si el informe está limpio, el correo está listo. Si hay errores, sabes exactamente qué corregir. El informe es exportable — guárdalo como evidencia del control realizado.
El sistema analiza seis capas en orden. Cada capa cubre un tipo distinto de riesgo.
| Capa | Qué cubre |
|---|---|
| Universal |
Aplica a todo correo, sin excepción. Detecta placeholders sin reemplazar
({{nombre}}, [TEXTO]), texto residual en elementos
ocultos del HTML, longitud y calidad del asunto y preheader, y ausencia
de enlace de baja en correos publicitarios.
|
| Temporal | Cruza las palabras del correo contra un calendario estacional y la fecha actual del sistema. Un texto con referencias navideñas en abril genera un error. No una advertencia — un error. |
| Tipo de envío | Los requisitos de un correo publicitario y uno informativo no son los mismos. El sistema los trata de forma diferente. |
| Vertical | Reglas diferenciadas para Banca Personas y Banca Empresas. Lo que aplica a una no necesariamente aplica a la otra. |
| Producto | Reglas específicas por línea de negocio: Tarjeta de Crédito, Crédito de Consumo, Cuenta Corriente y Depósito a Plazo. Incluyendo disclaimers obligatorios, keywords esperadas y términos que no deberían estar en el correo equivocado. |
| Proceso | Un checklist de confirmaciones manuales para los pasos que ningún parser puede verificar por código — entre ellos, que el envío esté correctamente asociado a su campaña en Salesforce. |
El sistema es determinista. Sin inteligencia artificial. Sin ambigüedad. Sin interpretaciones. Cada hallazgo tiene una causa específica y una acción concreta.
Evidencia concreta de que la célula opera con procesos sobre una cuenta de máxima exigencia. No una promesa de calidad — un sistema documentado que la garantiza. El tipo de proceso que convierte una relación difícil en una relación que se puede justificar.
Cada correo enviado en nombre del banco pasó por una verificación sistemática antes de llegar a sus clientes. No porque alguien lo revisó a ojo — porque un sistema lo verificó contra los estándares del banco. La confianza que no necesita supervisión constante para sostenerse.
Una puerta de calidad que no depende de que alguien recuerde algo ese día. Los incidentes evitables dejan de ocurrir — no porque el equipo mejore su atención, sino porque el sistema los intercepta antes. Conversaciones con el cliente sobre resultados. No sobre lo que salió mal.
Trabajas a un ritmo que no deja margen para revisar todo dos veces. Email Checker revisa lo que el ritmo no te deja revisar. El resultado no es que trabajes diferente — es que envías diferente. Con el informe limpio en mano, el correo sale sin el peso de estar esperando que algo falle.
Cada envío verificado. Cero errores detectables en producción. Un equipo que no vive con el miedo al próximo error — porque tiene un sistema que los detecta antes de que salgan.
Una relación con el cliente construida sobre confianza, no sobre gestión de incidencias.
No porque el equipo sea diferente. Porque el sistema sí lo es.
Verificación pre-envío sistemática para equipos de email marketing que no pueden permitirse errores.